Alcibíades Valenzuela Retamal
Pequeño Agricultor — 23 años.
Antecedentes
Alcibíades Valenzuela Retamal
Pequeño Agricultor — 23 años.
Resumen del caso
Alcibíades Valenzuela Retamal, un pequeño agricultor de 23 años sin militancia política, desapareció tras ser detenido por Carabineros en Parral el 18 de octubre de 1974. Su arresto se produjo en el marco de un operativo policial para capturar a un delincuente fugitivo, contexto en el cual otros seis familiares también fueron detenidos y hechos desaparecer.
Foto: Museo de la Memoria y los Derechos Humanos (Chile)
Museo de la Memoria y los Derechos Humanos[1]
Entre el 18 y el 25 de octubre de 1974, en los alrededores de Parral, desaparecieron luego de su detención siete personas, todas ellas ligadas entre sí por vínculos de parentesco. Los aprehensores fueron todos Carabineros de la Comisaría de esa ciudad.
Todo se originó luego de que un conocido delincuente de la zona, quebrantó su condena. A partir de entonces esta persona se escondió por distintos lugares de la zona, exigiendo a campesinos y transeúntes comida y lugares para dormir. Para su búsqueda y captura Carabineros contó con refuerzos de efectivos del Ejército y la ayuda de helicópteros. Uno de los lugares donde se escondió este delincuente fue en la casa de José Apolinario MUÑOZ SEPULVEDA, de 33 años, y de Benedicto de la Rosa SEPULVEDA VALENZUELA, de 64 años, quienes no se encontraban en ella en ese momento, sino que solamente sus familias. Siendo en esa oportunidad descubierto por carabineros, el fugitivo mató a dos efectivos policiales a balazos y huyó a caballo. Los demás uniformados entraron a la casa de la familia Sepúlveda y se llevaron a todos detenidos. José Muñoz y Benedicto Sepúlveda se presentaron el 18 de octubre de 1974 en la Comisaría a cambio de la libertad de sus familiares. Esta fue la última vez que se tuvo noticias de ellos.
En relación con el mismo caso, Edelmiro Antonio VALDES SEPULVEDA, de 42 años, y de Rolando Antonio IBARRA ORTEGA, de 32 años, fueron citados a presentarse a la Comisaría de Parral, por sus relaciones con «El Aguila». Ambos arrendaban una parcela de la conviviente de éste delincuente. Se presentaron el 25 de octubre de ese año y fue la última vez que se supo de ellos.
Armando Haroldo PEREIRA MERIÑO, de 49 años, y Luis Alcides PEREIRA HERNANDEZ, de 31 años, fueron también obligados a presentarse a la misma Comisaría ya que conocían al mencionado delincuente; se les acusaba, al parecer, de haberle prestado ayuda en su huída. Incluso Armando Pereira había sido compañero de curso con él. Se presentaron, igualmente, el 25 de octubre, y desde ese momento tampoco se sabe nada de ellos.
La detención y posterior desaparición de Alcibíades VALENZUELA RETAMAL, de 29 años de edad, también se relaciona con el mismo fugitivo. Carabineros de Parral llegaron a buscarlo a su domicilio y al no encontrarlo, según relato de sus familiares, detuvieron a sus padres. Al entregarse el 21 de octubre, los padres de Alcibíades Valenzuela recobraron su libertad. De él, sin embargo, no se supo nunca más.
En el informe dirigido por Carabineros a la Corte de Apelaciones de Chillán, se reconoce la detención de Alcibíades Valenzuela en la fecha ya indicada y se agrega que fue puesto a disposición de un organismo de seguridad de la zona. El Recurso de Amparo, entonces, sobre la base de que la detención había emanado de entidades competentes, fue desechado.
En todos estos casos las acciones ante la justicia no dieron frutos. Todos los mencionados se encuentran en la calidad de desaparecidos.
Esta Comisión se ha formado convicción moral que las siete personas arriba individualizados se encuentran desaparecidos como consecuencia de actos ilegales realizados por agentes del Estado, quienes violaron así sus derechos humanos. En efecto, no sólo hay plena identidad de los aprehensores; también existen testigos que acreditan o bien la detención o bien las circunstancias en que algunos de ellos se entregaron a Carabineros.
MemoriaViva[2]
Relatos de los Hechos
Alcibíades Valenzuela Retamal, soltero, agricultor, fue detenido el 20 de octubre de 1974, por efectivos de Carabineros de Parral, quienes lo llevaron a la Comisaría de esa localidad y al día siguiente lo enviaron a la Unidad Policial de San Carlos. Ese mismo día 21 de octubre, los carabineros de San Carlos lo pusieron a disposición del CIRE (Comando de Inteligencia Regional), que operaba en Chillán.
Su familia conoció de su arresto días después y supo que el afectado se habría presentado voluntariamente ante un Suboficial de apellido Lizama en la Comisaría de Parral, luego de recibir una citación en tal sentido.
Aún cuando no se conocen totalmente las circunstancias de su arresto, se sabe que éste se practicó en relación a la muerte de dos carabineros ocurridas el 17 de octubre, en un enfrentamiento entre policías y cuatreros. En la zona se efectuaron varios operativos con el objeto de aprehender a José Rogelio Hernández Manríquez, delincuente habitual apodado "El Aguila", a quien se le acusaba de la autoría de estas muertes.
En relación a estos mismos hechos fueron detenidos también el hermano de "El Aguila", Gaspar Hernández Manríquez, Venedicto Sepúlveda Valenzuela y José Apolinario Muñoz Sepúlveda el día 18 de octubre Aroldo Pereira Meriño, su hijo Luis Alcídes Pereira Hernández, Rolando Ibarra Ortega y su cuñado Edelmiro Valdés Sepúlveda el día 25. Todos ellos se encuentran desaparecidos desde entonces, al igual que Alcibíades Valenzuela.
Gestiones Judiciales
Fuente: Vicarìa de la Solidaridad
El Mayor Díaz, Comisario de Parral, reconoció la detención de Valenzuela Retamal por efectivos de esa Unidad y que ésta fue practicada el 20 de octubre de 1974 por encargo de la 1ra. Comisaría de San Carlos, hasta donde fue trasladado al día siguiente. El Comisario Subrogante de San Carlos, Capitán Luis Valdés Castillo, manifiesta por su parte que efectivamente el día 21 de octubre el detenido fue conducido a ese recinto, siendo ese mismo día puesto a disposición del CIRE (Comando de Inteligencia Regional), con oficio N°418. Agrega que el afectado estaba acusado de presunta complicidad en el homicidio de dos policías ocurrida el 17 de ese mismo mes.
En su fallo, la Corte señala que tomó conocimiento -no dice cómo- que en la Fiscalía Militar de Chillán se instruía un proceso por el homicidio de los carabineros, por lo que se desprendía que la detención del afectado había sido ordenada por una autoridad competente. El amparo fue declarado sin lugar.
No obstante la presunción de la Corte respecto de la existencia de una orden competente, no hay antecedentes que Valenzuela haya sido visto en algún recinto penal, o que haya sido procesado ni condenado por los hechos que -según dice- investigaba la Fiscalía Militar de Chillán. Su familia nunca más volvió a saber de él.
Recuerdan familiares a víctimas de la dictadura en Colonia Dignidad
coloniadignidad.cl 25/10/2014
Hoy se realizó la marcha de los ausentes-vivos en el corazón del pueblo, convocada por las Agrupaciones de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos (AFDDyEP) de Talca, Parral y Linares para recordar en Colonia Dignidad a los militantes opositores a la dictadura que fueron torturados y exterminados en ese lugar.
En esta ocasión, las mujeres resaltaron su rostro y tacharon su boca para llegar en una marcha muda a las puertas del enclave alemán, donde se tomaron de las manos en un círculo, se despojaron de su silencio y dijeron cada una algo que recordaran o admiraran de sus familiares detenidos desaparecidos, a quienes después hicieron presentes con consignas.
Después tomó la palabra Myrna Troncoso, presidenta de la AFDDyEP de Talca para leer una carta a los colonos para hablar sobre las diligencias que realiza el ministro Mario Carroza, dar a conocer su postura sobre el hecho de que la Colonia Dignidad sea un complejo turístico y anunciar que lucharán hasta que recuperen a los suyos y puedan convertir al recinto en un sitio de memoria.
De ahí se dirigieron a la placa recordatoria ubicada en el puente del río Perquilauquén, para después arrojar flores a las aguas en donde se ha dicho que fueron esparcidas las cenizas de quienes fueron exterminados en el recinto, sin que hasta ahora se sepa su identidad ni se haya condenado a quienes lo hicieron.
A continuación, el texto íntegro de la intervención de Myrna Troncoso a las puertas de Colonia Dignidad:
CARTA A LOS COLONOS
Queremos hablarles a ustedes, colonos que se declaran reiteradamente que son las nuevas generaciones libres y que su subsistencia depende del turismo, que ya sabemos que esto es mentira. La verdadera vida de ustedes es que han vuelto a ser una secta: el exguardaespaldas de Schäfer es el predicador de los mismos antivalores de antes, los vigila día y noche, armado. Los portones nuevamente han sido cerrados y las ganancias de las empresas se las reparten entre los viejos jerarcas como lo hacía Paul Schaffer.
Ustedes quieren ser siempre ciegos del enriquecimiento infinito de sus abuelos y sus padres a costa del trabajo esclavo, los abusos de todo tipo, las graves violaciones a los derechos humanos, el engaño, el ocultamiento de pruebas, el tráfico de armas y el espionaje de miles de chilenos. Ustedes dicen “dejemos que actúe la justicia”, y cuando la justicia ha condenado a algunos de los jerarcas, ustedes los han escondido en este lugar para después huir a Alemania.
La historia de este lugar ha sido un engaño desde su nacimiento.
Y aunque algunos han declarado las masacres, los asesinatos, los fusilamientos al margen de toda ley, el ocultamiento de los cuerpos, la tortura de cientos de compatriotas, ustedes, sin ninguna sensibilidad ante el dolor de las madres, de las hermanas, de los amigos, han convertido este lugar en un parque de diversiones sobre los cuerpos de nuestros amados detenidos desaparecidos y sobre nuestro dolor de no encontrarlos.
Mientras ustedes ganan dinero explotando una riqueza adquirida en base a cientos de delitos, jamás les ha preocupado la suerte de los niños abusados, las madres engañadas, las esposas de los torturados y asesinados en este siniestro recinto.
Lo que nosotros vemos es su infinito afán de lucro. Hasta la intimidad del pedófilo Schäfer que los guió por décadas es materia de lucro. Un turismo para mentes insanas.
Hoy por fin la justicia ha decidido escuchar a los pocos que entre ustedes aman la verdad y la justicia. Gracias a ellos sabemos que ocultaron más documentos, tal vez con el nombre y el destino de los nuestros. Y sabemos que hubo varias fosas con los asesinados. Que aún podrían aparecer restos de los que aún buscamos.
Hoy hemos marchado representando a nuestros seres amados. Aquí los torturaron. Aquí murieron. Aquí esperamos que aparezcan para recuperarlos y retornarlos con la familia, lejos de sus victimarios.
Hemos venido una vez más para decir que, sin embargo, estos muertos que ustedes no quieren reconocer y sobre los cuales solo piensan en festejar y ganar dinero, están vivos. Estos luchadores sociales siguen vivos en las luchas de su pueblo, en sus ansias de justicia, igualdad y libertad. Ellos caminan junto a nosotros y vivirán siempre. No es un slogan, ni una frase, ni un grito. Es una realidad profunda que quienes solo piensan en acumular dinero jamás comprenderán.
Nuestros muertos viven en los que luchan y esperan verdad y justicia. Tienen nuestra promesa: no descansaremos hasta que este lugar de muerte y aniquilamiento sea un Parque por la Paz y los Derechos Humanos. Plantaremos muchos árboles que simbolizarán las vidas de nuestros Detenidos Desaparecidos que sus padres asesinos nos arrebataron.
Lo prometemos en nombre de nuestros muertos que viven en la memoria de su pueblo.
Paul Schäfer y sus amiguitos de la UDI Relaciones Incestuosas
https://rebelion.org/ 05/05/2005 ( punto final)
También en octubre de 1973 desaparecieron desde la cárcel de Parral otras cuatro personas: Luis Alberto Yáñez Vásquez,19 años, estudiante, militante del MIR; José Hernán Riveros Chávez, 27 años, obrero de la construcción; Víctor Julio Vivanco Vásquez, 19 años, estudiante, miembro del MIR y, Luis Enrique Riveros Cofré, 21 años, socialista. Las órdenes del gobernador para trasladar presos a recintos militares, que significaron la desaparición de los detenidos, se repitieron en la localidad de Catillo. Ahí las víctimas fueron Roberto Torres Aravena, 58 años, ingeniero químico; Miguel Rojas Rojas, 52 años, obrero agrícola, socialista; Gilberto Rojas Vásquez, 28 años, carpintero, militante comunista y, Ramiro Romero González, 28 años, dirigente campesino, socialista. La represión en Parral siguió en 1974. El 28 de julio, Carabineros detuvo a Hernán Sarmiento Sabater y Arnoldo Vivian Laurie Luengo, quienes fueron traslados a Londres 38, donde se les perdió el rastro. Más tarde corrieron la misma suerte José Luis Morales y Juan Francisco Ponce González. Entre el 18 y el 25 de octubre desaparecieron los obreros agrícolas José Apolinario Muñoz, 33 años; Edelmiro Valdés Sepúlveda, 42 años; Alcibíades Valenzuela Retamal, 23 años; Benedicto de la Rosa Sepúlveda Valenzuela, 64 años; Armando Arnoldo Pereira Merino, 49 años; Luis Alcibíades Pereira Hernández, 31 años y, Rolando Antonio Ibarra Ortega, de 32 años. Todos los indicios apuntan a que fueron conducidos a Colonia Dignidad, donde habrían sido ejecutados tras someterlos a torturas.
Referencias
- 1Museo de la Memoriahttps://interactivos.museodelamemoria.cl/victims/?p=943
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