Isidoro Segundo Castro Villanueva
Garzon Casino Suboficiales — 26 años.
Antecedentes
EstadoComisión Valech-Rettig Violación de Derechos Humanos
Fecha31 de mayo de 1977
LugarArica, Arica, I Tarapaca
Edad26 años
OcupaciónGarzon Casino Suboficiales, Empleado de Ejército[2]
MilitanciaSin Militancia, Sin Militancia Política[2]
F. Nacimiento06 01 51, 26 años de edad
Lugar NacimientoArica
Estado CivilCasado
Nacionalidadchilena
RUT6.074.282-0
Isidoro Segundo Castro Villanueva
Garzon Casino Suboficiales — 26 años.
Resumen del caso
Isidoro Segundo Castro Villanueva, un garzón de 26 años sin militancia política, fue detenido y desaparecido en Arica el 1 de junio de 1977. El hecho ocurrió después de que abandonara su trabajo en el Casino de Suboficiales del Ejército, siendo esta la última vez que su familia tuvo noticias de su paradero.
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Museo de la Memoria y los Derechos Humanos[1]
Desaparecidos en Arica acusados de supuesto espionaje
El 14 de mayo de 1977 se encontraban en una boite en Arica, el topógrafo Pedro Segundo MELLA VERGARA con su cónyuge y un amigo. A la salida del local fue detenido Pedro Mella por dos personas de civil que no se identificaron, pero que pudieron conseguir el apoyo de un furgón de Carabineros de Chile, que patrullaba el sector, para consumar este hecho. Luego se trasladó al detenido a la Primera Comisaría de Carabineros de Arica.
Al investigarse estos hechos los funcionarios de Carabineros declararon ante el Tribunal que los civiles que detuvieron a Pedro Mella eran agentes del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) de Arica, quienes les manifestaron que el detenido estaba bajo sospecha de espionaje y pidieron que no se registrara la detención, para luego llevárselo.
A la mañana siguiente, el 15 de mayo de 1977, fue detenido Sergio OVIEDO SARRIA en la Aduana de Chacalluta.
El 31 de mayo de 1977, fue detenido en el Casino de Suboficiales del Ejército de Arica, ex-Hotel Tinos, Isidoro Segundo CASTRO VILLANUEVA.
El 31 de julio de 1977, fue detenido en el Terminal de Buses de Arica, Juan José PAILLALEF PAILLALEF.
Autoridades del SIM en Arica, reconocieron ante el Juez del Tercer Juzgado del Crimen de Arica haber detenido el 14 de mayo de 1977, por espacio de una hora, a Pedro Mella, con el objeto de confeccionarle una ficha fotográfica, agregando que luego habría quedado en libertad sin que se registrara su domicilio.
Sin embargo Pedro Mella, como tampoco las otras tres personas relacionadas con este caso, nunca más regresaron a sus hogares, luego que fueran detenidas.
Sin embargo, y a la luz de los antecedentes que pudo conocer esta Comisión sobre estos hechos, se arribó a la convicción que estas cuatro personas desaparecieron en Arica, en forma no voluntaria, por actuaciones de agentes estatales.
El 14 de mayo de 1977 se encontraban en una boite en Arica, el topógrafo Pedro Segundo MELLA VERGARA con su cónyuge y un amigo. A la salida del local fue detenido Pedro Mella por dos personas de civil que no se identificaron, pero que pudieron conseguir el apoyo de un furgón de Carabineros de Chile, que patrullaba el sector, para consumar este hecho. Luego se trasladó al detenido a la Primera Comisaría de Carabineros de Arica.
Al investigarse estos hechos los funcionarios de Carabineros declararon ante el Tribunal que los civiles que detuvieron a Pedro Mella eran agentes del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) de Arica, quienes les manifestaron que el detenido estaba bajo sospecha de espionaje y pidieron que no se registrara la detención, para luego llevárselo.
A la mañana siguiente, el 15 de mayo de 1977, fue detenido Sergio OVIEDO SARRIA en la Aduana de Chacalluta.
El 31 de mayo de 1977, fue detenido en el Casino de Suboficiales del Ejército de Arica, ex-Hotel Tinos, Isidoro Segundo CASTRO VILLANUEVA.
El 31 de julio de 1977, fue detenido en el Terminal de Buses de Arica, Juan José PAILLALEF PAILLALEF.
Autoridades del SIM en Arica, reconocieron ante el Juez del Tercer Juzgado del Crimen de Arica haber detenido el 14 de mayo de 1977, por espacio de una hora, a Pedro Mella, con el objeto de confeccionarle una ficha fotográfica, agregando que luego habría quedado en libertad sin que se registrara su domicilio.
Sin embargo Pedro Mella, como tampoco las otras tres personas relacionadas con este caso, nunca más regresaron a sus hogares, luego que fueran detenidas.
Sin embargo, y a la luz de los antecedentes que pudo conocer esta Comisión sobre estos hechos, se arribó a la convicción que estas cuatro personas desaparecieron en Arica, en forma no voluntaria, por actuaciones de agentes estatales.
MemoriaViva[2]
Isidoro Castro Villanueva, garzón en el Casino de Suboficiales del Ejército en Arica, fue detenido el 1° de junio de 1977, después de que abandonara su trabajo en una dependencia militar, a las 00:30 horas de ese día. Desde esa fecha la familia no ha vuelto a ver a Isidoro Castro.
Entre los meses de abril y julio de 1977 fueron detenidas otras cuatro personas en Arica, las que también se encuentran desaparecidas. Se trata de José Sergio Núñez Guerra, Sergio Oviedo Sarria, Pedro Segundo Mella y Juan José Paillalef Paillalef. Este último era militante comunista.
En el caso de Pedro Mella, el SIM (Servicio de Inteligencia Militar) reconoció haberlo detenido por espacio de una hora con el objeto de confeccionarle una ficha fotográfica.
El 31 de mayo de 1977, el garzón Isidoro Castro se dirigió a su trabajo como era su costumbre habitual y le informó telefónicamente a su mujer que esa noche regresaría un poco más tarde.
Castro no regresó a su hogar y su cónyuge, Albina Rodríguez, decidió ir a buscarlo, pero ante el temor de ser detenida, dado que había toque de queda, debió postergar estas gestiones hasta el día siguiente. En la mañana del 1° de junio fue a hacer consultas a su trabajo, allí recibió informaciones contradictorias de varios militares. El teniente de guardia le indicó que Castro se había retirado a las 21:30 horas, otro guardia le contó que se había ido a las 24:00 horas y otro le indicó que salió a las 02:00 horas. En la cocina, todo el personal se negó a darle información y uno de estas personas le confidenció que habían recibido ordenes de no hablar sobre ese asunto. Revisó su casillero y encontró que estaba vacío y que la bicicleta de Castro permanecía en el local.
Un agente de la Central Nacional de Informaciones (CNI), que estaba en el lugar, la amenazó de que lo pasaría muy mal si seguía hablando y le ordenó irse.
Isidoro Castro acostumbraba ir a su trabajo en bicicleta y los días 1° y 2 de junio, esta bicicleta estuvo fuera de la casa. El 3 de junio del mismo año, reapareció en la casa habitación del detenido desaparecido, sin que se pudiese averiguar quien había ingresado a la casa para dejar el mencionado vehículo, aunque habían huellas de bototos militares en el suelo.
Según declaración a la Policía de Investigaciones de Claudio del Villar Monte, concesionario del casino, el afectado, trabajaba allí como garzón desde marzo de ese año y había sido contratado en mayo, informó que el 31 de mayo, Isidoro Castro había llegado a su trabajo a las 11:00 horas de la mañana y había permanecido hasta las 00:30 horas, oportunidad en que se retiró, Desde entonces no lo vio más.
La cónyuge acudió a varios abogados, los cuales se negaron a prestarle ayuda o en otros casos le dijeron que reunirían información antes de hacer cualquier gestión. Uno de ellos, le informó que Castro estaba en "algo así como espionaje y que él llegaba hasta allí no más". Otro abogado le informó, que su cónyuge estaba vivo y que estaba, efectivamente, detenido por los militares y que se debía a que la noche del desaparecimiento había habido una comida de generales y que a Castro le había tocado la mala suerte de estar allí.
La cónyuge trasmitió este caso a la prensa y apareció la noticia en primera página del diario local LA ESTRELLA, el 18 de agosto de 1977 y en el vespertino LA DEFENSA. Esta divulgación del hecho, que fue presentado como un caso meramente policial, provocó que la Sra. Rodríguez recibiera informaciones que las publicaciones habían molestado a los militares.
Albina Rodríguez Averanga, estaba esperando familia cuando su marido fue detenido y desapareció. Es ciudadana boliviana y sometida a vigilancia posteriormente, su correspondencia fue intervenida y recibió llamadas telefónicas anónimas. Después de la desaparición de su marido fue expulsada de la vivienda CORVI que estaban pagando y sólo largo tiempo más tarde le asignaron otra vivienda similar. Sus gestiones para nacionalizarse chilena quedaron paralizadas durante largo tiempo.
La cónyuge recibió consejos de abogados en el sentido de que era conveniente no hacer gestiones porque puede ser perjudicial para el detenido desaparecido y para ella misma.
La hermana de Isidoro, Rosa Castro Villanueva, había viajado como asilada a México en 1973. Desde que abandonara el Casino de Suboficiales de Arica, el 1° de junio de 1977, Isidoro Castro permanece como detenido desaparecido. GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS Sin poder conseguir asistencia letrada, la cónyuge presentó por vía postal el 6 de enero de 1978 un recurso de amparo en favor de Isidoro Castro ante la Corte de Apelaciones de Iquique. Nunca tuvo respuesta ni información respecto de la tramitación de este recurso. El 3 de junio de 1977, la cónyuge presentó la denuncia por desaparición a Carabineros y esta institución envió la información al Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía de Arica. El 4 de junio de 1977, se inició una denuncia por la "presunta desgracia de Isidoro Castro Villanueva", que fue ingresada como causa rol 28.728 en el mencionado juzgado. El Juzgado envió requisitorias a todos los juzgados del país y se dio orden de investigación. La Policía de Investigaciones de Arica informó en el Parte 800 al Juzgado que había hecho averiguaciones en las cárceles, morgue local, hospitales y Comisarías de Carabineros sin obtener datos sobre el paradero de Isidoro Castro. Los partes de la Policía de Investigaciones de otros lugares, como Iquique y Ñuñoa, tampoco proporcionó mayor información útil para el caso. Las declaraciones del concesionario y del barman del Casino donde trabajaba Castro, no brindaron nueva información, excepto que el segundo recordaba que la bicicleta de Castro permaneció en el local de Casino. También se recibieron informes que confirmaban que Castro no había salido de Chile y que tampoco figuraba como viajado al sur del país. El 13 de enero de 1978 se declaró cerrado el sumario y se sobreseyó temporalmente con consulta a la Corte de Apelaciones de Iquique. Esta Corte aprobó el sobreseimiento el 14 de febrero de 1978. La cónyuge, fuera de las gestiones mencionadas, acudió al Obispado de Arica, hizo presentaciones al Intendente de la Primera Región, al Presidente de la República de aquella época, al Ejército, etc. También hizo consultas en la Fiscalía Militar local. El jefe del regimiento local, comandante Núñez, recibió a la Sra. Rodríguez y le prometió hacer averiguaciones, pero nunca entregó ninguna información. Todas estas gestiones fueron infructuosas. Isidoro Segundo Castro Villanueva continúa desaparecido.
Entre los meses de abril y julio de 1977 fueron detenidas otras cuatro personas en Arica, las que también se encuentran desaparecidas. Se trata de José Sergio Núñez Guerra, Sergio Oviedo Sarria, Pedro Segundo Mella y Juan José Paillalef Paillalef. Este último era militante comunista.
En el caso de Pedro Mella, el SIM (Servicio de Inteligencia Militar) reconoció haberlo detenido por espacio de una hora con el objeto de confeccionarle una ficha fotográfica.
El 31 de mayo de 1977, el garzón Isidoro Castro se dirigió a su trabajo como era su costumbre habitual y le informó telefónicamente a su mujer que esa noche regresaría un poco más tarde.
Castro no regresó a su hogar y su cónyuge, Albina Rodríguez, decidió ir a buscarlo, pero ante el temor de ser detenida, dado que había toque de queda, debió postergar estas gestiones hasta el día siguiente. En la mañana del 1° de junio fue a hacer consultas a su trabajo, allí recibió informaciones contradictorias de varios militares. El teniente de guardia le indicó que Castro se había retirado a las 21:30 horas, otro guardia le contó que se había ido a las 24:00 horas y otro le indicó que salió a las 02:00 horas. En la cocina, todo el personal se negó a darle información y uno de estas personas le confidenció que habían recibido ordenes de no hablar sobre ese asunto. Revisó su casillero y encontró que estaba vacío y que la bicicleta de Castro permanecía en el local.
Un agente de la Central Nacional de Informaciones (CNI), que estaba en el lugar, la amenazó de que lo pasaría muy mal si seguía hablando y le ordenó irse.
Isidoro Castro acostumbraba ir a su trabajo en bicicleta y los días 1° y 2 de junio, esta bicicleta estuvo fuera de la casa. El 3 de junio del mismo año, reapareció en la casa habitación del detenido desaparecido, sin que se pudiese averiguar quien había ingresado a la casa para dejar el mencionado vehículo, aunque habían huellas de bototos militares en el suelo.
Según declaración a la Policía de Investigaciones de Claudio del Villar Monte, concesionario del casino, el afectado, trabajaba allí como garzón desde marzo de ese año y había sido contratado en mayo, informó que el 31 de mayo, Isidoro Castro había llegado a su trabajo a las 11:00 horas de la mañana y había permanecido hasta las 00:30 horas, oportunidad en que se retiró, Desde entonces no lo vio más.
La cónyuge acudió a varios abogados, los cuales se negaron a prestarle ayuda o en otros casos le dijeron que reunirían información antes de hacer cualquier gestión. Uno de ellos, le informó que Castro estaba en "algo así como espionaje y que él llegaba hasta allí no más". Otro abogado le informó, que su cónyuge estaba vivo y que estaba, efectivamente, detenido por los militares y que se debía a que la noche del desaparecimiento había habido una comida de generales y que a Castro le había tocado la mala suerte de estar allí.
La cónyuge trasmitió este caso a la prensa y apareció la noticia en primera página del diario local LA ESTRELLA, el 18 de agosto de 1977 y en el vespertino LA DEFENSA. Esta divulgación del hecho, que fue presentado como un caso meramente policial, provocó que la Sra. Rodríguez recibiera informaciones que las publicaciones habían molestado a los militares.
Albina Rodríguez Averanga, estaba esperando familia cuando su marido fue detenido y desapareció. Es ciudadana boliviana y sometida a vigilancia posteriormente, su correspondencia fue intervenida y recibió llamadas telefónicas anónimas. Después de la desaparición de su marido fue expulsada de la vivienda CORVI que estaban pagando y sólo largo tiempo más tarde le asignaron otra vivienda similar. Sus gestiones para nacionalizarse chilena quedaron paralizadas durante largo tiempo.
La cónyuge recibió consejos de abogados en el sentido de que era conveniente no hacer gestiones porque puede ser perjudicial para el detenido desaparecido y para ella misma.
La hermana de Isidoro, Rosa Castro Villanueva, había viajado como asilada a México en 1973. Desde que abandonara el Casino de Suboficiales de Arica, el 1° de junio de 1977, Isidoro Castro permanece como detenido desaparecido. GESTIONES JUDICIALES Y/O ADMINISTRATIVAS Sin poder conseguir asistencia letrada, la cónyuge presentó por vía postal el 6 de enero de 1978 un recurso de amparo en favor de Isidoro Castro ante la Corte de Apelaciones de Iquique. Nunca tuvo respuesta ni información respecto de la tramitación de este recurso. El 3 de junio de 1977, la cónyuge presentó la denuncia por desaparición a Carabineros y esta institución envió la información al Juzgado del Crimen de Mayor Cuantía de Arica. El 4 de junio de 1977, se inició una denuncia por la "presunta desgracia de Isidoro Castro Villanueva", que fue ingresada como causa rol 28.728 en el mencionado juzgado. El Juzgado envió requisitorias a todos los juzgados del país y se dio orden de investigación. La Policía de Investigaciones de Arica informó en el Parte 800 al Juzgado que había hecho averiguaciones en las cárceles, morgue local, hospitales y Comisarías de Carabineros sin obtener datos sobre el paradero de Isidoro Castro. Los partes de la Policía de Investigaciones de otros lugares, como Iquique y Ñuñoa, tampoco proporcionó mayor información útil para el caso. Las declaraciones del concesionario y del barman del Casino donde trabajaba Castro, no brindaron nueva información, excepto que el segundo recordaba que la bicicleta de Castro permaneció en el local de Casino. También se recibieron informes que confirmaban que Castro no había salido de Chile y que tampoco figuraba como viajado al sur del país. El 13 de enero de 1978 se declaró cerrado el sumario y se sobreseyó temporalmente con consulta a la Corte de Apelaciones de Iquique. Esta Corte aprobó el sobreseimiento el 14 de febrero de 1978. La cónyuge, fuera de las gestiones mencionadas, acudió al Obispado de Arica, hizo presentaciones al Intendente de la Primera Región, al Presidente de la República de aquella época, al Ejército, etc. También hizo consultas en la Fiscalía Militar local. El jefe del regimiento local, comandante Núñez, recibió a la Sra. Rodríguez y le prometió hacer averiguaciones, pero nunca entregó ninguna información. Todas estas gestiones fueron infructuosas. Isidoro Segundo Castro Villanueva continúa desaparecido.
Referencias
- 1Museo de la Memoriahttps://interactivos.museodelamemoria.cl/victims/?p=138
- 2
Cómo citar este registro
DondeEstan.cl (2026). Isidoro Segundo Castro Villanueva. Recuperado el 11 de enero de 2026, de https://dondeestan.cl/record/isidoro-segundo-castro-villanueva. Fuentes originales: Museo de la Memoria (https://interactivos.museodelamemoria.cl/victims/?p=138), Memoria Viva (https://memoriaviva.com/detenidos-desaparecidos/castro-villanueva-isidoro).