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Heriberto Rivera Barra

Tipografo — 47 años.

Antecedentes

EstadoComisión Valech-Rettig Violación de Derechos Humanos
Fecha16 de septiembre de 1973
Lugarlos Angeles, los Angeles, VIII Biobio
Edad47 años
OcupaciónTipografo, Tipógrafo[2]
MilitanciaSin Militancia, Sin Militancia Política Conocida[2]
F. Nacimiento20-09-25, 47 años a la fecha de la detención
Lugar NacimientoLos Angeles
Estado CivilCasado, 6 hijos
Nacionalidadchilena
RUT2.458.579-4

Resumen del caso

Heriberto Rivera Barra, tipógrafo de 47 años, fue detenido por Carabineros el 16 de septiembre de 1973 en su domicilio de Los Ángeles durante un operativo masivo. Al momento de su captura se encontraba postrado en cama debido a un traumatismo encéfalo craneano, siendo trasladado a recintos policiales tras lo cual se perdió su rastro.

Resumen generado automáticamente. Consulte las fuentes originales a continuación para información verificada.

Museo de la Memoria y los Derechos Humanos[1]

En la mañana del 16 de septiembre de 1973, cinco personas fueron detenidas en sus respectivos domicilios y ante la presencia de testigos, en la Población San Alfonso. Los aprehensores eran efectivos de Carabineros de una Comisaría de Los Angeles que se movilizaban en una camioneta del Servicio Agrícola y Ganadero; los detenidos eran:

José Luis Tito VILLAGRAN VILLAGRAN, 53 años, pensionado de las Fuerzas Armadas y simpatizante del Partido Socialista. Con posterioridad a su detención la familia fue avisada desde el hospital de Los Angeles que había llegado a dicho recinto en estado grave con impactos de bala y heridas cortopunzantes en la cara. El día 17 de septiembre fallece en el hospital, a causa de «peritonitis generalizada ruptura del intestino delgado y grueso». Su familia pudo reconocer y sepultar su cuerpo.

Ejidio Roespier ACUÑA PACHECO, 24 años, trabajador ocasional. Desde la fecha de su detención se encuentra desaparecido.

Juan Guillermo CHAMORRO AREVALO, 23 años, propietario de una librería y militante del Partido Comunista. Con posterioridad a su detención, testigos señalaron que lo habían visto en la Comisaría de Los Angeles y luego en el Regimiento. En este último Recinto también habrían visto su cadáver. Su familia no ha recibido hasta la fecha explicación oficial acerca de su paradero o suerte, no cuenta con certificación de su defunción, ni le ha sido entregado su cuerpo.

Juan Isaías HEREDIA OLIVARES, 41 años, Profesor de educación básica en la Escuela Nº1 de Los Angeles, simpatizante de la Unidad Popular y Vicepresidente de la Junta de Abastecimiento y Precios (JAP) comunal. Desde la detención nada se sabe de su paradero y suerte. No hay certificación oficial de la muerte.

Heriberto RIVERA BARRA, 47 años, tipógrafo. Al momento de su detención se encontraba postrado en cama con un traumatismo encéfalo craneano cerrado (TEC). A su cónyuge le informaron en la Comisaría Sur que había sido llevado al Liceo de Hombres, lugar en el cual fue negada su detención. En la acción judicial iniciada por la familia, la autoridad policial señaló «que se considere la posibilidad que Rivera Barra se haya ido del país hacía la República Argentina».

La Comisión se formó convicción que Ejidio Acuña, Juan Guillermo Chamorro, Juan Isaías Heredia y Heriberto Rivera fueron efectivamente arrestados por agentes del Estado y conducidos por ellos a algún lugar desde el cual desaparecieron. De la misma manera le asiste convicción que la muerte de José Villagrán es también responsabilidad de sus aprehensores. La existencia de testigos de sus detenciones que merecen fe. La negativa de la autoridad a informar de sus paraderos y la suerte final de José Villagrán, llevan a la Comisión a concluir que se cometieron violaciones a los derechos humanos por parte de agentes del Estado responsables de sus desaparecimientos y suerte final.
Ver fuente original

MemoriaViva[2]

Relatos de los Hechos

SITUACION REPRESIVAHeriberto Rivera Barra, casado, 6 hijos, tipógrafo, sin militancia política conocida, fue detenido el día 16 de septiembre de 1973 a las 09:30 horas de la mañana en su domicilio por Carabineros de la Comisaría Sur de Los Angeles. Estos, sin permitir que se pusiera zapatos ni sus pantalones procedieron a arrestarlo sin exhibir orden alguna. Semidesnudo lo sacaron de su domicilio obligándolo a subir a una camioneta de color verde, propiedad del Servicio Agrícola y Ganadero (S.A.G.), conducida por el Cabo primero José Germán Salazar. En el vehículo iba en calidad de detenido su vecino Ejidio Acuña Pacheco quien había sido aprehendido en su domicilio media hora antes por los mismos funcionarios policiales, quien también se encuentra desaparecido.
Ese mismo día los carabineros en el furgón mencionado detuvieron, en la Población San Alfonso, a Juan Chamorro Arévalo, Juan Heredia Olivares -ambos desaparecidos desde esa fecha- y a José Villagrán Villagrán quien falleció el día siguiente en el Hospital de la ciudad producto de heridas de bala y cortopunzantes en distintas partes del cuerpo.
En la tarde del mismo día la cónyuge de Heriberto Rivera, doña Eloísa Hurtado Inostroza, y su hija Nora concurrieron a la Comisaría mencionada donde les informaron que el detenido había sido entregado al Liceo de Hombres de Los Angeles.
El 17, en la mañana, la señora Eloísa, se dirigió al Regimiento de Los Angeles preguntando por su marido, los uniformados la enviaron a la Cruz Roja diciéndole que allí le darían la información que necesitaba, lugar en que le señalaron que Heriberto Rivera no figuraba en las listas de detenidos.
Hasta la fecha se ignora el paradero de Heriberto Rivera Barra.

Gestiones Judiciales

Fuente: Vicarìa de la Solidaridad

El 2 de diciembre de 1974 fue interpuesto un Recurso de Amparo en favor del afectado ante la Corte de Apelaciones de Concepción, por Nora del Carmen Rivera Barra, hija del detenido. Este roló con el N°3268 y en el escrito se solicitaba oficiar a diversas autoridades.
Con fecha 18 de diciembre de 1974, el Comisario de Los Angeles, Mayor de Carabineros Carlos De la Cerda Paredes, dando respuesta a los oficios N°s.271 y 273 enviados por la Corte, informó que "revisados los libros de guardia de la Comisaría e Investigaciones de los Angeles no se registra la detención del afectado". Además, agrega que el Cabo 1° mencionado en el escrito es el mecánico de la Unidad policial y no realiza servicios de orden y seguridad. Por tanto, "se puede presumir que la detención pudo haber sido por patrullas del Ejército, los cuales eran conducidos al campo de prisioneros, del regimiento", agregando que cabe la posibilidad de que haya viajado a la Argentina.
El General de Brigada, Nilo Floody Buxton, Comandante en Jefe de la III División de Ejército informó al tribunal, el 13 de enero de 1975, que no se había detenido al afectado por orden de esa Comandancia en Jefe.
El 23 de enero en la Corte se recibió un telegrama del Ministro del Interior, General Raúl Benavides, informando que Heriberto Rivera no se encontraba detenido por orden de su repartición.
Ese mismo día el sorteo de la causa recayó en la 1ra. Sala del Tribunal, la que estableció que el afectado no se encontraba detenido y no tenía orden de aprehensión, por tanto se rechazaba el amparo. Es el caso señalar que la Corte al rechazar el amparo, habiendo transcurrido más de dos años de los hechos investigados, no ordenó abrir sumario por presunta desgracia en el juzgado del crimen competente. El caso de Heriberto Rivera forma parte de la lista de detenidos desaparecidos de la Diócesis de Los Angeles enviada por su Obispo Monseñor Orozimbo Fuenzalida en septiembre de 1978 al entonces Ministro del Interior, Sergio Fernández F., presentación que tampoco tuvo respuesta.

La Corte Suprema dictó sentencia definitiva en un proceso por violaciones a los Derechos Humanos, cometidas en la ciudad de Los Ángeles en septiembre de 1973. La causa fue investigada por el ministro en visita Carlos Aldana, de la Corte de Apelaciones de Concepción quién, en primera instancia había condenado al único condenado a la pena de 10 años y un día por tres delitos y a 541 día por el cuarto crimen.

En fallo dividido (causa rol 12.226-2017), la Segunda Sala del máximo tribunal del país -integrada por los ministros Milton Juica, Carlos Künsemüller, Lamberto Cisternas, Manuel Antonio Valderrama y el abogado (i) Jaime Rodríguez - condenó al ex carabinero José Jermán Salazar Muñoz a la pena de 5 años y un día de presidio, en calidad de autor de los secuestros calificados de Ejidio Acuña Pacheco, HEIBERTO RIVERA BARRA y Juan Chamorro
Arévalo; y a 61 días de presidio como cómplice en el delito de homicidio simple de Tito Villagrán Molina. Ilícitos perpetrado a partir del 16 de septiembre de 1973, en la ciudad de Los Ángeles, Región del Biobío.
Los crímenes fueron ejecutados por cinco funcionarios de carabineros. De ellos solo tres fueron procesados por una justicia tardía y licenciosa con los criminales. Dos de los inculpados, Juan Manuel Villablanca Méndez y José Miguel Beltrán Gálvez, murieron en el eterno barullo de una justicia cómplice, tuerta e ineficiente. La etapa procesal terminó recién en septiembre de 2015 con un solo condenado. Ahora, la Segunda Sala de la Suprema viene a poner la última palada de burla a esta farsa, rebajando las penas que se le habían impuesto al único criminal condenado. La mayoría facha que se estableció esta vez en la sala sigue haciendo prevalecer sus criterios pro impunidad; solo los ministros Juica y Valderrama votaron por, al menos, mantener el fallo de primera instancia.

Relatos de los Hechos

Fuente: latribuna.cl 17/11/2016

“Liceo de Hombres”. Ni uno menos: A las viudas, hijos e hijas, padres y madres que perdieron a sus familiares, actualmente detenidos desaparecidos

Persiste el edificio, no así la memoria. No están los abuelos, ni las abuelas, ni los padres, ni las madres para que te lo recuerden, no está la voluntad para reconocerlo, pero aún persisten las huellas en los muros, las salpicaduras de sangre, la radio con el volumen en alto para enmudecer los gritos, el aroma ácido en las escaleras por donde hoy recorro con mis hijos -es a Nicanor a quien le pesan los pies para subir peldaño a peldaño-, ahora examina en una puerta que se ve como hechizada, el robusto pasamanos permanece impávido frente a ser otro ayer, entre culatazos, la madera resiste todo; cada interrogatorio, cada orina, cada venda en los ojos, cada desfile a empujones y escupitajos.
Fueron  campesinos, dirigentes, profesionales, amigos de la infancia, ahí también caía prisionero el profesor de los dedos albos por la tiza en los pizarrones; fue así como esta vez las salas de clases se usaron como celdas. La madera comenta, hay mucha gente aquí dentro, saludan de buenas tardes los niños -la brisa corre por los pasillos husmeando de vez en cuando-.
Es aquí donde reposan otros vestigios, que se suman a otros de épocas pasadas; cuando correteaban las muchachadas por los pasillos, también sirvieron de depósito humano, donde dormitaron como pucho, botados, húmedos y nerviosos -Elena y Nicanor acuden a clase de música, cada uno porta una flauta dulce-.
Una vez boquiabiertos por la sed y el hambre de días los bajaban al galpón, de ahí salieron heridos, desechos e inciertos. Hoy Nicanor, el menor de cinco años, se busca entre una maqueta de un edificio, observa cada rincón, pregunta “de qué se trata”, “ese será el nuevo Centro Cultural de esta ciudad”, le contesto.
Heriberto Rivera Barra, 47 años, tipógrafo, al momento de su detención se encontraba postrado en cama con traumatismo encéfalo craneano (TEC). A su cónyuge le informaron en la Comisaría Sur que había sido llevado al “Liceo de Hombres”, lugar en el cual fue negada su detención; la autoridad policial señaló que “Ribera Barra se ha ido del país hacia la República Argentina”.
La comisión investigadora se formó la convicción de que fue efectivamente arrestado por agentes del Estado y conducido por ellos a algún lugar donde se produce su  desaparición y suerte final. “Papá te equivocas, esta es la maqueta de una cárcel”, “¿por qué dices eso, Nicanor?”, “fíjate bien, ahí pusieron un policía”. ¿Qué hace un policía en un Centro Cultural? Hubo mucho frío ese septiembre, ese tiempo aquel de reclusión donde se roían las orejas, pronto hasta los tímpanos se pondrían de rodillas.
Los antecedentes coinciden en señalar que al interior del Liceo de Hombres los prisioneros eran mantenidos en condiciones de hacinamiento en salas de clases, privados de agua y alimento, sin derecho a ir al baño -las condiciones eran insalubres-. Se les impedía dormir, ya que eran llevados durante la noche al patio para torturarlos,siendo un número indeterminado de personas las que pasaron por este sitio. Los niños a esta hora acuden junto a otros niños a clases de música.

Relatos de los Hechos

Fuente: https://mqh.blogia.com/ 5/05/2009

Los Ángeles, Chile. Luis Acuña Pacheco, es testigo clave de dos casos de detenidos-desaparecidos
de Los Ángeles. Recientemente entregó al ministro de la Corte de Apelaciones de Concepción, Carlos Aldana un croquis que detalla la cronología de los hechos, y sitúa el lugar de las detenciones, debido a que, donde hace más de 30 años se emplazaba un conjunto habitacional, ahora existe una plaza de juegos infantiles.
Luis Acuña Pacheco, con voz pausada dice que para su familia los años se quedaron estancados en aquel 16 de septiembre de 1973, cuando vio a su hermano, Egidio por última vez, cuando era sacado a viva fuerza por Carabineros, que llegaron hasta su hogar en la casa cinco de la Villa Hermosa, y de paso, era llevado otro vecino, Heriberto Rivera Barra, también detenido-desaparecido.
Acuña Pacheco define estos 36 años como muy difíciles. "Pasan los años, me pongo más viejo y sensible. No quiero que pasen los años y no se haga justicia" reflexiona, al tiempo que precisa confiar en las labores investigativas que realiza el ministro Carlos Aldana, quien a mediados de abril, realizó la reconstitución de escena por la muerte de cinco personas, entre ellas, Egidio Roespier Acuña Pacheco, quien tenía 24 años a la fecha de su detención.
Comentó que la reconstitución de escena, la única de la investigación, lo llevó a rememorar episodios muy fuertes para él y su familia, encontrándose además, a metros de quienes en esos años fueron hasta su hogar a buscar a su hermano, y se lo llevaron en una camioneta de color verde, perteneciente al Servicio Agrícola y Ganadero.
"Esa mañana hacía mucho frío. Mi hermano, que estaba en pijama al ser día domingo, alcanzó a cambiarse ropa, no así, nuestro vecino que prácticamente salió en pijama. No había explicación alguna que justificara la detención de Egidio, así como de tantas personas que luchamos día a día por encontrarlos, o saber qué pasó con ellos". "Vi salir de la casa a mi hermano tratando de darme tranquilidad. En esos tiempos, yo era un adolescente de 14 años, pero no he olvidado ni el más mínimo detalle de los hechos que marcaron para siempre nuestras vidas".
Investigación
Puntualiza que el ministro de la Corte de Apelaciones de Concepción, Carlos Aldana ha sido riguroso en la investigación, pero al igual que todos los familiares de detenidos-desaparecidos, quieren saber qué ocurrió con sus seres queridos.
"Encontrar tal vez algún indicio, que nos permita darles sepultura. Llevarles flores, irlos a ver a algún cementerio" manifiesta, mientras recapitula los episodios posteriores a la llegada de los uniformados que tocaron la puerta de su casa en la Villa Hermosa.
Recordó que en el lugar donde actualmente se ubica la plaza Silva Arriagada en los años 70 había un conjunto habitacional. "Una treintena de casas, una de esas era la de nuestros padres, desde donde fue sacado Egidio".
Según informes de Derechos Humanos, Egidio Roespier Acuña fue sacado violentamente de su hogar por seis funcionarios policiales que allanaron su domicilio. Desde la vivienda, fue llevado a un lugar indeterminado a bordo de una camioneta color verde oscuro, tipo furgón, perteneciente al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).
También se responsabiliza a los mismos funcionarios de detener el mismo día 16 de septiembre a Heriberto Rivera Barra, a Juan Chamorro Arévalo, José ‘Tito’ Villagrán Villagrán y a Juan Heredia Olivares, cuyos familiares desde hace más de tres décadas recuerdan los episodios vividos desde el momento de su detención, y que revivieron al momento de entregar sus testimonios al ministro que investiga esta situación.
El ministro Aldana fue designado por turno el año 2005 para investigar violaciones a los derechos humanos ocurridos en la región entre septiembre de 1973 y 1978, período en que rigió la Ley de Amnistía.
En Tratamiento Psicológico
Luis Acuña expresa que recibe atención de médicos especialistas del PRAIS, y que anhela se haga justicia y se establezcan responsabilidades en los casos de violaciones a los derechos humanos. "Mi padre murió hace 10 años. Tenía 79 años, y siempre se preguntaba qué ocurrió con Egidio". "Dónde estará mi hijo, era una de sus constantes interrogantes, y murió preguntándoselo, sin saber nada" reflexiona Luis Acuña.
Agrega que actualmente permanecen atentos a las novedades que pudiesen surgir en cuanto a las diligencias investigativas que mantiene el ministro Carlos Aldana.

Corte Suprema condenó a autores de secuestros y homicidio de 4 personas en Los Ángeles en 1973

tribunadelbiobio.cl 14/09/2017

En fallo dividido (causa rol 12.226-2017), la Segunda Sala del máximo tribunal del país –integrada por los ministros Milton Juica, Carlos Künsemüller, Lamberto Cisternas, Manuel Antonio Valderrama y el abogado (i) Jaime Rodríguez– condenó a José Jermán Salazar Muñoz a la pena de 5 años y un día de presidio, en calidad de autor de los secuestros calificados de Ejidio Acuña Pacheco, Heriberto Rivera Barra y Juan Chamorro Arévalo; y a 61 días de presidio como cómplice en el delito de homicidio simple de Tito Villagrán Molina. Ilícitos perpetrado a partir del 16 de septiembre de 1973, en la ciudad de Los Ángeles, Región del Biobío.

Ex carabinero condenado por violaciones a DDHH es sentenciado por abusar de su nieta

biobio.cl 26/08/2013

Un ex carabinero que cumplía en libertad una pena por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, fue condenado por el Tribunal de Juicio Oral de Los Ángeles a seis años de cárcel efectiva por abusar de su nieta.
Se trata de José Germán Salazar Muñoz, quien era suboficial de Carabineros en 1973. Como jefe de una patrulla policial, procedió el 16 de septiembre de ese año al arresto de cinco personas en Los Ángeles, las cuales desaparecieron.
Los restos de sólo uno de los detenidos, Tito Villagrán, aparecieron posteriormente.
Mientras el ministro de la Corte de Apelaciones de Concepción, Carlos Aldana, procesó a Salazar Muñoz por los casos de Egidio Acuña Pacheco, Heriberto Rivera Barra y Juan Chamorro; el juez de la Corte de de Apelaciones de Santiago, Joaquín Billard, lo condenó a 3 años y un día de libertad vigilada por el secuestro de Juan Heredia.
La fiscal a cargo del caso por abuso sexual, María Gemita Rojas, señaló que los procesamientos por violación a los derechos humanos no influyeron en la pena dictada por la justicia.Para Silvia Chamorro, hermana de uno de los desaparecidos, es indignante que sólo ahora, tras ser declarado culpable del abuso sexual de una nieta, el ex uniformado de 75 años vaya a tener que cumplir una pena privativa de libertad.Chamorro agregó que es lamentable lo que ocurre en Chile en los casos de detenidos desaparecidos, a 40 años del golpe militar.La condena por abuso sexual aún puede ser apelada por José Germán Salazar ante la Corte penquista, a través de un
recurso de nulidad, puntualizó la Fiscalía de Los Ángeles.
Ver fuente original

Expedientes de la Represión[3]

Ejidio Acuña Pacheco y otros

Detenida DesaparecidaEjecutada Política
Juez/Ministro
  • Carlos Aldana
Roles de la causa
  • 12226-2017
  • 914
  • 682-2015
Región
  • Bio Bio
Condenados en esta causa
  • Jose Salazar Munoz

Referencias

  1. 1
  2. 2
  3. 3

Cómo citar este registro

DondeEstan.cl (2026). Heriberto Rivera Barra. Recuperado el 11 de enero de 2026, de https://dondeestan.cl/record/heriberto-barra-rivera. Fuentes originales: Museo de la Memoria (https://interactivos.museodelamemoria.cl/victims/?p=2178), Memoria Viva (https://memoriaviva.com/detenidos-desaparecidos/rivera-barra-heriberto), Expedientes de la Represión (https://expedientesdelarepresion.cl/causa/ejidio-acuna-pacheco-y-otros/).